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Evitar lo peor: por una respuesta ciudadana al calor extremo > eldiario.es

Hoy en eldiario.es, Brais Estévez y yo publicamos la siguiente tribuna de opinión

Evitar lo peor: por una respuesta ciudadana al calor extremo

Frente al calor extremo producido por nuestras formas de vida moderna, las políticas de acción climática no pueden limitarse a simular y anticipar escenarios catastróficos para gestionar técnicamente lo peor por venir. También deben cultivar una imaginación democrática capaz de prevenir esos futuros mediante el compromiso, aquí y ahora, con el mantenimiento de las condiciones de habitabilidad de nuestros entornos más inmediatos

Desde el pasado 15 de julio, numerosos medios de comunicación se han hecho eco de “Barcelona a 50 ºC”, una de las nuevas iniciativas de acción climática del Ayuntamiento de Barcelona para preparar la ciudad ante episodios de calor extremo. Concretamente, se trata de un simulacro previsto para 2027 que se desarrollará en dos fases. La primera «de despacho», tendrá lugar en febrero de ese mismo año, y servirá para coordinar la respuesta de emergencia desde los distintos servicios y equipamientos municipales. La segunda, prevista para septiembre, recreará los efectos sobre las infraestructuras de una ola de calor monstruosa que condujera a la ciudad a un colapso sociosanitario, la disrupción en el acceso a suministros básicos como el agua y un apagón energético sin precedentes. En palabras del alcalde Jaume Collboni, el anuncio del simulacro supone poner en marcha «la cuenta atrás hacia el día que llegue Barcelona a 50 grados», una acción que presenta como un legado de protección y concienciación para el futuro.

La iniciativa, inspirada en un simulacro análogo celebrado en París en el año 2023, busca evaluar la preparación de la ciudad ante un escenario de estas características: revisar los protocolos de actuación, reforzar la coordinación entre servicios y mejorar la capacidad de respuesta de las infraestructuras urbanas, con especial atención a la protección de la población más vulnerable. Sin embargo, los objetivos declarados y el simbolismo inadvertidamente colapsista de la propuesta parecen abundar en los que consideramos dos problemas fundamentales de la política contemporánea de protección frente al calor extremo: primero, una identificación del calor con una exterioridad meteorológica, marcada por una catástrofe futura casi inimaginable; y, segundo, la centralidad de la respuesta experta ante el problema. Ambas soslayan algunas cuestiones y preguntas fundamentales que creemos debieran informar una política de previsión e intervención del calor urbano en el presente.

Sin descuidar el carácter crucial de la anticipación y la prevención ante proyecciones que anuncian horizontes cada vez más inhóspitos para la habitabilidad, ¿por qué privilegiar un futuro catastrófico como horizonte de la acción política, en lugar de atender a las urgencias y las posibilidades que ya se abren en el presente? La frivolidad y el sensacionalismo con que algunos medios han acogido la propuesta, parecen olvidar los efectos de las sucesivas olas de calor que han afectado a Europa desde el pasado mes de junio. Estas han vuelto a poner de manifiesto las imágenes ya habituales de cuerpos aplastados por el calor, exhaustos y sudorosos, buscando un alivio incierto en hábitats urbanos convertidos en zonas de sacrificio térmico: ya sea bañándose en fuentes municipales, abarrotando las terrazas, plazas y parques o haciendo lo que pueden para refrigerar espacios domésticos mal aislados.

Junto a ellas, también han aparecido muestras de cómo el calor extremo desborda la capacidad de las infraestructuras modernas para sostener la vida cotidiana a partir de un determinado rango de temperaturas hasta ahora poco conocido: las vías del tranvía de Leipzig deformadas por la licuefacción del material sellante entre los raíles y el asfalto, carreteras cortadas en Alemania por el deterioro del firme, escuelas cerradas en Francia ante las temperaturas extremas o la cancelación por parte de la SNCF de algunos de los trenes regionales que conectan París con el sur del país.

En paralelo, una suerte de hype mediático ha situado a España en el centro del debate europeo por su supuesto buen hacer en las políticas de adaptación al calor, a pesar de unos números apabullantes de padecimientos y fallecimientos ante las mismas condiciones térmicas. En este contexto de nacionalismo climático banal, junto al renovado elogio de tecnologías populares de adaptación al calor (la persiana, la siesta, el abanico o el botijo), ha vuelto a cobrar fuerza la red de refugios climáticos impulsada desde 2019 por el Ayuntamiento de Barcelona. Concebida como un sistema de equipamientos y espacios públicos de confort térmico distribuidos por toda la ciudad, esta iniciativa (de implementación y resultados desiguales) ha causado interés en otras ciudades y países. Esperemos que nuestros colegas europeos no se inspiren en sus horarios de cierre: en pleno verano y durante la noche, cuando el aire estancado en el interior de muchas viviendas con mala inercia térmica las vuelve inhabitables. Considerando todo esto, más que simular en una escape room una ola de calor monstruosa del futuro, deberíamos estar imaginando y discutiendo colectivamente cómo responder a las actuales a fin de evitar lo peor.

Más allá de las estrategias cotidianas para soportar las altas temperaturas o de las magras políticas públicas desplegadas para responder a los episodios de calor extremo, parece claro que lo que hoy experimentamos ya no puede entenderse simplemente como «el calor de toda la vida». Lo que durante mucho tiempo pudo vivirse como una contingencia térmica estacional (la canícula, nombre romano para referirse a los «días de perros» en que la estrella Sirius, de la constelación Can Mayor, aparecía en el firmamento), se experimenta hoy como el resultado previsible de un modo de existencia particular: la manifestación de la mutación climática inseparable de la modernidad industrial y nuestro consumo ilimitado de energías fósiles. Los historiadores ambientales Christophe Bonneuil y Jean-Baptiste Fressoz han acuñado el término Termoceno (una variación del Antropoceno) para referirse a una época geohistórica marcada por los efectos de los gases de efecto invernadero que impiden que parte de la radiación infrarroja liberada por la Tierra se disipe hacia el espacio, intensificando la retención de calor en la troposfera.

Antes que como algo «ahí afuera», en las actuales olas de calor resuena el logro macabro de una forma de habitar moderna (infraestructural, carbonífera y extractivista) que, al tiempo que sostiene nuestra prosperidad y nuestras formas de vida urbana, libra una guerra soterrada contra las condiciones mismas de habitabilidad del planeta. Como señalaban los filósofos Jeanne Etelain y Patrice Maniglier en un artículo reciente publicado en Le Monde a propósito de la canícula que afectó a Francia, ya no se trata simplemente de un aire más caliente, sino de «otro aire». Un aire desastroso, atravesado por el entramado infraestructural moderno del que dependemos para movernos, producir, consumir y habitar con algún confort en nuestros entornos urbanos actuales.

Considerando que los episodios recientes de calor extremo arrojan números devastadores y todo tipo de afectaciones en cuerpos e infraestructuras, ¿no hay nada que podamos hacer más allá de organizar simulacros que anticipan lo peor? Porque, ¿qué clase de vida urbana sería la de una ola de calor monstruosa que alcanzara los 50 grados? Sin duda, una no muy deseable, a menos que aspiremos a correr maratones en sarcófagos climatizados, como en Dubái o Abu Dhabi.

Si el calor extremo puede entenderse como una consecuencia previsible de nuestros modos de vida modernos, frente al énfasis experto del simulacro, quisiéramos preguntarnos, ¿qué papel pudiera tener en todo esto la ciudadanía y su capacidad de inventiva? ¿Cómo sostener su anhelo de protección conectándolo, además, con los deseos de otra vida posible? Tras tantos años de innovación democrática, ¿por qué insistimos en que sólo pueden hacerse cargo de la política climática las administraciones y los técnicos, en lugar de liberar la potencia colectiva del hacer y la capacidad de protegerse del Cualquiera para permitir una soberanía climática popular en contextos de emergencia e incertidumbre radical?

Como ponen de manifiesto algunas de las experiencias que hemos documentado en nuestros trabajos recientes, no resulta difícil imaginar otras formas de acción: la habilitación de usos seguros de parques, ríos y playas (siguiendo el rastro de algunas prácticas ensayadas informalmente por la ciudadanía); la instalación de toldos, umbráculos y otras formas autoconstruidas de climatización; la apertura nocturna de refugios climáticos acompañada por actividades de mediación cultural durante los episodios de calor extremo; por no hablar de la reorganización del orden laboral y de la movilidad durante las olas de calor más severas. Mientras que ya existen algunas iniciativas para hacer más vivibles nuestros entornos durante el día, la adaptación térmica nocturna necesita comenzar a articularse. Aunque, más que un déficit de soluciones, lo que parece persistir es una limitación del imaginario político: acerca de quiénes pueden actuar, cómo pueden hacerlo y bajo qué formas de organización colectiva.

Dicho esto, ¿por qué nuestras políticas climáticas insisten una y otra vez en justificarse desde alertas paralizantes, enfatizando las catástrofes por venir para, en el mejor de los casos, demostrar el poder operativo y tranquilizador de la respuesta experta? ¿Por qué esa respuesta técnica tiende a escenificarse de forma espectacular, en lugar de traducirse en una mejora sostenida de nuestro deficiente parque de viviendas, mediante acciones como el pintado de cubiertas de blanco, el refuerzo del aislamiento térmico o subsidiando a la producción de energía renovable para una climatización efectiva? ¿Por qué simular siempre lo peor con pocos medios, en lugar de poner nuestros mayores recursos, el empeño y la urgencia en abrir imaginarios cuidadosos y plurales de cómo evitarlo, aquí y ahora, para que el contador nunca llegue a marcar 50 grados?

Todos nuestros esfuerzos deberían ir orientados a hacer posibles y deseables las enormes transformaciones colectivas que pudieran permitirnos evitar a toda costa la situación que se quiere simular en Barcelona. Por ejemplo, coordinando democráticamente la despavimentación o el desmantelamiento infraestructural que pudieran permitir reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, descompactar suelos, cambiar materiales o ampliar las iniciativas de renaturalización de la ciudad que permitan un mayor confort térmico.

Volviendo sobre el simulacro, en caso de apostar por este tipo de iniciativa, ¿por qué no simular una respuesta comunitaria, gozosa y vibrante, de amplio espectro y larga duración, en lugar de puramente técnica y de emergencia? Puestos a imaginar: ¿por qué no estimular la creatividad de todo tipo de respuestas, desde diferentes simbolismos y perspectivas, desde el deseo de una vida urbana posible, reduciendo nuestra dependencia de las infraestructuras de la cultura fósil que calientan nuestro planeta, además de nuestros cuerpos y entornos? Si el desafío climático es también un asunto de imaginación colectiva, ¿por qué no dedicar nuestros mayores esfuerzos y recursos a experimentar democráticamente con formas deseables de buena vida en entornos más habitables, en lugar de limitarnos a ensayar nuestra supervivencia militarizada en hábitats cada vez más cálidos e inhóspitos?

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Ciudades que envejecen: Los futuros del urbanismo de la edad avanzada en el litoral español (CIUDEN) > BBVA Leonardo

Desde Octubre de 2024 hasta Marzo de 2026 y gracias a haber sido galardonado con una Beca Leonardo de Investigación Científica y Creación Cultural 2024 de la Fundación BBVA, estaré desarrollando un nuevo proyecto, titulado Ciudades que envejecen: Los futuros del urbanismo de la edad avanzada en el litoral español (CIUDEN), que me ayudará a desarrollar la línea de trabajo etnográfico y de implicación pública sobre las relaciones entre “cuerpo y ciudad” en la que vengo trabajando desde mi retorno a España.

Las Becas Leonardo de la Fundación BBVA están destinadas a apoyar el trabajo de investigadores y creadores culturales que, encontrándose en estadios intermedios de su carrera, se caractericen por una trayectoria científica, tecnológica o cultural altamente innovadora.

Al dotar a estas becas con el nombre propio de Leonardo da Vinci se quiere enfatizar los atributos característicos de esa figura universal de la cultura, destacadamente la pasión por el conocimiento, la apertura y exploración de nuevos campos y problemas, la interacción entre trabajo teórico y observacional o experimental, así como el diálogo y realimentación entre los dominios de las ciencias de la naturaleza y de la vida, la tecnología, las humanidades y las artes.

En correspondencia con su nombre, las «Becas Leonardo» se dirigen a facilitar el desarrollo de proyectos individuales que aborden facetas significativas y novedosas de objetos y cuestiones científicas, tecnológicas y culturales del presente, elegidas libremente por sus autores.

[ES] Ciudades que envejecen: Los futuros del urbanismo de la edad avanzada en el litoral español desea estudiar el litoral mediterráneo español como un laboratorio presente y futuro de distintas versiones de la ‘buena vida’ bajo el sol, en un momento peculiar en el que las crisis demográficas, de vivienda y medioambientales confluyen en una tormenta perfecta. En los últimos cincuenta años, la costa mediterránea española –uno de los mayores enclaves para la ‘migración de retiro’ en el continente europeo– se ha enfocado en el urbanismo de la edad avanzada (‘late life urbanism’) a través de una enorme inversión en infraestructuras urbanas de cuidado y en la transformación de la accesibilidad en viviendas, así como en equipamientos urbanos (transporte público, parques, playas).

En este contexto crítico de formas urbanas de envejecimiento, el proyecto tiene dos objetivos principales: (i) estudiar la genealogía del urbanismo de la edad avanzada (trabajo de campo y de archivo) en uno de los siguientes enclaves: la Costa Blanca (Alicante), la Costa del Sol (Málaga), el Maresme (Barcelona) o Mallorca; y (ii) elicitar la imaginación de futuros para la vida urbana de las ciudades que envejecen dentro de los límites planetarios (a través de talleres especulativos e inmersivos).

El proyecto tiene lugar entre octubre de 2024 y marzo de 2026.

[EN] Ageing Cities: The Futures of Late Life Urbanism on the Spanish coast wishes to study the Spanish Mediterranean coast as a present and future laboratory of versions of the ‘good life’ under the sun, at a peculiar moment when housing, demographic and environmental crises are coalescing into the perfect storm. For more than fifty years, the Spanish Mediterranean coast, one of the main hotspots of ‘retirement migration’ in the continent, has developed a signature approach to late life urbanism: with a great investment in urban infrastructures of care and urban accessibility transforming dwellings, as well as urban equipment, such as public transports, parks and beaches. In this critical context of urban forms of aging the project has two main objectives: (i) studying the genealogy of late life urbanism (undertaking fieldwork and archival research) in one of the following enclaves: Costa Blanca (Alicante), Costa del Sol (Málaga), Maresme (Barcelona) or Mallorca; and (ii) eliciting the imagination around the futures of late life urbanism (by means of immersive speculative workshops) within planetary boundaries. 

The project will run from October 2024 to March 2026.

[CAT] Ciutats que envelleixen: Els futurs de l’urbanisme de l’edat avançada al litoral espanyol vol estudiar el litoral mediterrani espanyol com un laboratori present i futur de diferents versions de la ‘bona vida’ sota el sol, en un moment peculiar en què les crisis demogràfiques, habitacionals i mediambientals conflueixen en la tempesta perfecta. En els darrers cinquanta anys, la costa mediterrània espanyola – un dels principals enclavaments per a la ‘migració de retir’ al continent europeu – s’ha enfocat a l’urbanisme de l’edat avançada (‘late life urbanism’) a través d’una enorme inversió en infraestructures urbanes de cura i en la transformació de l’accessibilitat a vivendes, així com en equipaments urbans (transport públic, parcs, platges).

En aquest context crític de formes urbanes d’envelliment, el projecte té dos objectius principals: (i) estudiar la genealogia de l’urbanisme de l’edat avançada (treball de camp i d’arxiu) en un dels enclavaments següents: la Costa Blanca (Alacant) , la Costa del Sol (Màlaga), el Maresme (Barcelona) o Mallorca; i (ii) elicitar la imaginació de futurs per a la vida urbana de les ciutats que envelleixen dins dels límits planetaris (a través de tallers especulatius i immersius).

El projecte tindrà lloc entre l’octubre del 2024 i el març del 2026.

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Online talk at the STIS, Edinburgh > Presenting the ‘An Uncommon City’ book project (April 12, 2021)

Next Monday 12th April 15:00-16:00 (GMT) I will be presenting my book project ‘An Uncommon City: Bodily Diversity and the Activation of Possible Urbanisms’ at the Science, Technology and Innovation Studies (STIS) online seminar of the University of Edinburgh.


Abstract: In this presentation I would like to discuss with you a book project on what I am calling ‘an uncommon city.’ The book is an anthropological exploration of bodily diversity and its impact in the material and knowledge politics of city-making. Drawing on field and archival work of independent-living and disability rights movements, paying attention in particular to their urban accessibility struggles as well as their pedagogic interventions in the training of architects, city planners, and designers (with materials mostly from Barcelona, but also from Munich), I trace a wealth of activist initiatives caring for an epistemic, material and political activation of urban design. These initiatives have or had at their core the production of singular situations—made out of policy documents and building codes, infrastructures and standards, collaborative design processes and prototypes, and manifold sensitising devices and documentation interfaces—through which designing technologies, urban landscapes or institutions and political spaces is to be attempted from the appreciation and articulation of bodily diversity: from the demographic identification of bodily patterns to the invention of inclusive and universal design, also connecting with the contested history of urban accessibility struggles, or the perpetual emergence of many access issues in contemporary forms of city-making where bodily diversity appears as the main concern to address by different actors. In particular, the book wishes to unfold three ways – (i) activating prototypes, (ii) activating public infrastructures, and (iii) activating design studio projects – in which a concern with bodily diversity mobilises the uncommon prospects of the city, opening up other possible urbanisms.

Join on your computer or mobile app: Click here to join the meeting (Teams link)

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MCTS, TU Munich – Research Colloquium: ‘Tinkering with care’

Tutorial rampa portátil, En torno a la silla CC BY NC SA 2015

On Tuesday, 25 Oct 2016, Dr. Tomás S. Criado (MCTS) will give a talk on “Tinkering with care: Austere experiments with alternative welfare infrastructures” at the MCTS (TU Munich) Research Colloquium.

The event will take place at MCTS, Augustenstr. 46, seminar room 270 and start at 5:00 pm.

The MCTS Research Colloquium is designed to present recent Science and Technology Studies projects as well as to stimulate discussion on the various research activities by MCTS scholars and their guests.

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Abstract for the talk

Once considered the primary institutional expression of care in the global North, the Welfare State and its infrastructures are now under great strains. Apart from neoliberal attempts at streamlining ‘the social’, different versions of Welfare across Europe have also been contested by disability rights movements due to their articulation around ‘dependence’. In this presentation, I will show a particular set of experiments at tinkering with such articulations of care and citizenship in particularly ‘austere’ times. Indeed, I will reflect on the practices I have been studying ethnographically in the past years in Spain, involving activist self-management or auto-fabrication of self-care devices by independent-living collectives. This is a response to both recent legal developments, the inadequacy of standardized market products, the increasing lack of funds, and the cracks in the public services, such as the system of provision of technical aids–a particular care regime I will generically refer to as ‘the catalogue’. As part of my involvement with different collectives tinkering, in their own idiom, with care arrangements, I will narrate the collaborative design practices and the strategies of different independent-living activists and engaged professionals attempting to bring into existence alternative and more caring forms of envisioning, materializing and valuing these arrangements. In sheer contrast with the state/corporate expert-based ‘catalogue’ of products and services, tinkering with care for these groups entails engaging in austere and fragile self-experimental design practices where alternative epistemic, economic and political ‘regimes of co-production’ (experience-based, collaborative, and self-produced) are tested and demonstrated. In describing this, I will not only try to ethnographically take issue with the understandings of welfare ‘otherwise’ they bring to the fore, but also with how they might help us address, in a more vernacular light, the different notions of care being developed recently in STS.

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ICS, ULisboa – Visiting Researcher seminar: ‘Give Us an Institute and We Will Raise an Accessible Barcelona’

Give Us an Institute and We Will Raise an Accessible Barcelona

Next week I will be giving a Visiting Researcher seminar at the ICS-ULisboa

Organized by Dr. Ana DelicadoResearch group ‘Environment, Territory and Society’

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Give Us an Institute and We Will Raise an Accessible Barcelona

12 October 2016 14.30h – 16.30h

Sala 2, ICS-ULisboa

This presentation reports on ethnographic and archival work undertaken in 2014 and 2016 at a very small and peripheral institute, part of Barcelona’s City Hall, the Institut Municipal de Persones amb Discapacitat (IMPD): enforcing and supervising the city-wide planning and implementation of accessible urban and transport infrastructures. Allegedly, the IMPD has been crucial for Barcelona’s huge transformation into one of the most accessible cities in the world. Officially founded in 1990–merging disability-specific management units (patronats) that emerged after the disability rights struggles in the late 1970s–this institute’s main objective has been that of offering a way for disabled people to take part in the city’s planning. Indeed, the IMPD’s council is jointly managed by civil servants–mostly social workers–and disabled people’s representatives elected every 4 years. But how could such a small entity have a lasting impact on a huge and extremely complex municipal structure? And how, in doing so, could it grant the ‘material expression’ of accessibility rights for its most vulnerable citizens?

In this presentation I will seek to explain this paying particular attention to the ‘documentary interfaces’ put together to articulate interesting relationships between the technicians and the accessibility advocates. To be more specific, not only will I seek to report on (a) on the role of topic-specific ‘commissions of participation’, where experiential and embodied knowledge from the disabled is documented and brought together to sensitize the architects and engineers in charge of implementing wider municipal projects; but also on other ‘smaller interventions’, such as: (b) its regular publications, sensitization campaigns and outreach leaflets; and (c) the work of its technicians, constantly supervising and writing reports on the designs, materials, and implementation of different urban accessibility projects. Building from this, I seek to foreground the IMPD as a ‘sensitizing device’, affecting in different modes the wider implementation of an ‘accessibility culture’ within the City Hall’s urban professionals’ planning and interventions. A fragile and fallible diplomatic task of affecting peripherally the multifarious sociomaterial articulation of accessibility arrangements, where many compromises have to be made with the goal of making Barcelona a city ‘for all’.

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¿Cuánto puede un cuerpo colectivo? Saberes mundanos, experticia y nuevas prácticas

¿Cuánto puede un cuerpo colectivo?

Entre los meses de enero y junio tendrá lugar en la librería Synusia un curso/taller de autoformación destinado a la reflexión y experimentación sobre “¿Cuánto puede un cuerpo colectivo? Saberes mundanos, experticia y nuevas prácticas

  • Estructura del curso: 6 sesiones / 1 sesión mensual
  • Lugar: Ateneu Candela (C/Montserrat, 136 – Terrassa)
  • Inicio: 30/01/2014 – 19:00h
  • Período: de enero a junio de 2014
  • Horario: de 19:00h a 21:00h

Estas seis sesiones planteadas a lo largo del primer semestre de 2014 buscan, a partir de una serie de preguntas, abrir un campo de reflexión desde y en torno al cuerpo en primera persona.

Consideramos útil comenzar plantándonos delante de un par de preguntas generales que delimitarán los contornos de un campo común de reflexión. Cuestiones como ¿qué es un cuerpo? y ¿qué se entiende por cuerpo normal o por cuerpo sano? servirán como catalizadoras para situar conceptos clave que nos acompañarán en la caja de herramientas teóricas a lo largo de todo el curso. En esta primera parte realizaremos un mapeo de aquellos campos y saberes que han problematizado estos interrogantes, y con esta cartografía pasaremos a analizar aquellas instituciones y disciplinas que han sido asignadas para proveer, administrar y regular la salud, el bienestar y el cuidado de nuestros cuerpos.

Nos interesa, en particular, analizar qué sucede con estas instituciones y disciplinas asignadas para la regulación y atención del cuerposano en un contexto de crisis. En el actual contexto de recortes, en el sistema público se ha hecho un ataque no sólo contra las condiciones fundamentales que permiten la reproducción de la vida en general, sino de forma más explícita contra todos aquellos cuerpos que encarnan la ‘diferencia intolerable’. Este escenario se contempla en sus prácticas y sus normativas de patologización (de los cuerpos trans), criminalización (con la reforma de la ley del aborto), exclusión (del derecho a la salud de cuerpos migrantes y precarios), segregación entre cuerpos ‘productivos’ y ‘no productivos’ (con la progresiva desaparición de la Ley de Dependencia) y en la normalización heteronormativa (negando el acceso a la reproducción asistida a mujeres que no mantengan relaciones heterosexuales estables).

Yendo de una concepción de la salud como derecho universal a la delimitación de la salud como negocio, encontraremos el contexto donde identificar qué intentos de privatización del sistema sanitario se han puesto en marcha en los últimos años (con la reciente reforma sanitaria que excluye a una capa importante de la población y con el ‘repago’) o qué formas de enriquecimiento persiguen las farmacéuticas a partir de una creciente medicalización de la vida.

En este marco, la segunda parte del curso pretende indagar en experiencias concretas que actualmente están poniendo en relieve nuevas alianzas, prácticas de desobediencia y nuevas formas atención a la salud y al cuidado del cuerpo. Por un lado, algunas de estas experiencias ponen el acento en maneras colectivas de reformular, tanto la noción misma de ‘lo público’, como la reconquista de derechos en el ámbito institucional. Y otras de ellas plantean formas de experimentación, basadas en nuevas alianzas y nuevas fórmulas de generación y acceso al cuidado desde las experticias y los cuerpos diversos.

Todas las 6 sesiones son extremadamente interesantes, y aún diría más cruciales, para pensar las interesecciones entre prácticas activistas hechas poniendo el cuerpo en primera persona y nuevos formatos de aprendizaje/experimentación epistémica a las que vengo/venimos un grupo de gente dándole vueltas en los últimos meses, reflexionando sobre las tecnologías, los servicios y las infraestructuras para pensar y desde las que pensar qué pudiera querer decir la salud o el cuidado en un contexto de enormes transiciones, peligros y promesas como el que vivimos actualmente –si prestamos atención a las contorsiones y convulsiones del estado del bienestar o el estado social en el estado español (que nos colocan entre las formas más radicales de vulnerabilidad producida por mercados de servicios y productos que rompen con o limitan nuestro acceso universal a la salud o la precariedad de medios a la que arroja el desamparo institucional a los interesantes formatos autogestionados de auto-cuidado)–.

Permitidme, sin embargo, que mencione especialmente dos de ellas en cuyo desarrollo me siento particularmente involucrado:

1) Tengo el enorme honor de haber sido invitado a la sesión colaborativa titulada “Más allá de la experticia única“, en la que es un placer y una suerte compartir escenario con la inestimable Nùria Gómez (activista del Foro de Vida Independiente y Divertad + OVI de Barcelona), que ahondará sobre estas cuestiones:

Frente a la concepción tecnócrata que privilegia una lógica del cuidado y la salud definida y administrada por aquellos reconocidos en tanto ‘expertos’, consideramos necesario abordar otras formas de relación entre producción de saberes, atención y prácticas sobre el cuerpo y sus cuidados.

En la primera parte de esta sesión abordaremos la necesidad de transformar el lugar de privilegio que han tenido ciertas posiciones de enunciación desde la ciencia o la experticia, sugiriendo un desplazamiento hacia comunidades epistémicas construidas desde lo que vivimos cada cual, contando con el conocimiento de un cualquiera y lo que le afecta. Nociones como ‘comunidades epistémicas experimentales’ planteadas por nuestras invitadas, sugieren una mirada a redes de construcción de conocimiento en las que lo ‘experimental’ – qué y cómo podemos pensar – es definido en tanto aquello frágil, de carácter abierto y no constreñido por límites disciplinares o institucionales. Frente al saber experto ‘dado’ de la racionalidad tecnócrata, la dimensión experimental nos sitúa frente a la necesidad de un proceso de producción de saber abierto a lo desconocido, lo incierto, lo ambiguo e incontrolable como condición inherente a nuestros cuerpos.

En este cambio de acento que se desplaza del saber experto ‘dado’, hacia las comunidades de producción de saber, en esta sesión exploraremos nuevos vínculos que rompen las figuras del usuario y el dependiente, de la mano de la experiencia de la Oficina de Vida Independiente. En este contexto, la gestión de necesidades y recursos comunes pasa necesariamente por una transformación del saber experto – tanto en la concepción misma de experticia como en sus modos de hacer y en la heterogeneidad de quienes participan en su generación.

2) Pero también espero con enorme interés la esperadísima sesión “Producir máquinas, producir territorios encarnados de intersección“, que sentará en la misma mesa al proyecto de diseño abierto de productos de apoyo En torno a la silla, al documental Yes, we fuck y a la pornortopedia de PostOp en las que el tema será:

¿Cómo se hace una política material? ¿Cómo generamos territorios de intersección en los que podamos habitar colectivamente desde la singularidad y diversidad de nuestros cuerpos, experiencias y experticias? En algunos espacios de experimentación ha empezado a darse una composición de grupos de diversos saberes, profesiones y áreas políticas que reúnen discusiones y luchas que hasta hoy habían tendido a caminar en paralelo pero sin tocarse (como pueden ser los feminismos o colectivos de diversidad funcional). Consideramos que los proyectos invitados para esta sesión son un ejemplo de nuevas formas de componernos en esta diversidad.

¡¡Gracias a Alcira y Niza por haber montado este super-curso!!

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¿El envejecimiento activo como envejecimiento activista?

Hace un tiempo que vengo dándole vueltas a una idea, desde que empezó a hablarse del movimiento de los iaioflautas: ¿cómo afectaría a las tesis del “envejecimiento activo” pensar desde este formato de activismo de las personas mayores?

El “envejecimiento activo” es un conjunto de términos y prácticas (bastante menos orgánicos de lo que se cree) que se suele plantear como nuevo marco de actuación gerontológica que huya de las caracerizaciones “pasivas” de la vejez. En muchas ocasiones el término es ocupado por versiones de la gerontología de orientación psicológica (véase la obra de R. Fernández-Ballesteros) y su modelo bio-psico-social (que básicamente plantea algo así como que los seres humanos estamos cortados por tres estratos, con tres tipos de disciplinas que pueden gobernar cómo cada uno de estos estratos puede ser mejor utilizado o empleado para tener una vida “con calidad”, “saludable” y “exitosa”). Las críticas de algunos de los deniminados “critical gerontologists”, como Stephen Katz es que normalmente esto se plantea como un bien en sí mismo, al margen de cualquier contexto singular y político particular.

Pienso en si estas nuevas formas del “poder gris“, como algunas personas le llaman (véanse los Cuadernos de la FIAPA sobre el tema: vol. 1 y vol. 2), pudiera estar transformando desde dentro las idaes y prácticas de tipo individual-liberal sobre la mayor implicación de los mayores en sus entornos –que muchas veces se plantea desde la idea de recuperar a los “seniors”, profesionales bien formados, para la toma de decisiones, manteniéndoles en condiciones de productividad e incorporando su sabiduría para los contextos productivos actuales, como en el caso del movimiento SECOT– a partir de un formato de participación activista, al modo de lo que hicieron los “Grey panthers” americanos.

¿Cómo un formato de participación como este re-haría o transformaría el propio significado del término así como de los significados y efectos de las actividades en las que toman parte los mayores (normalmente gobernadas por profesionales que ponen a los mayores a hacer cosas en diferentes entornos: jugar, bailar, etc.)?

Todo esto por haber leído esta noticia del Washington Post:

“They occupy banks, stage sit-ins at government buildings and roar their rage at their own government and at German Chancellor Angela Merkel.

They also use canes and crutches to get to these so-called ‘actions’ — because their average age is 70.

These Spanish grannies and grandpas, part of a protest movement for seniors called the ‘yayoflautas,’ say you are never too old for a revolution. The change they want is for Spain to slow down its tough budget cuts pushed by Germany and instead focus on growth and job creation to solve their country’s crippling debt crisis

[…]

The group was formed after about 15 grandmothers and grandfathers sharing a meal at a Chinese restaurant in Barcelona decided they needed to do something because they thought the younger generation was too passive about the situation in Spain. Since its founding, the group has grown to more than 1,000 members.

[…]

‘Becoming a yayoflauta is more helpful than going to the doctor,’ Mr. Gonzalez said.

‘You are mentally active. You do exercise because you go here and there. You have less time to think about your ailments. You are not lonely anymore, and you have fun.'”

Read more: In Spain, they’re never too old for a revolution – Washington Times http://www.washingtontimes.com/news/2012/nov/8/in-spain-theyre-never-too-old-for-a-revolution-sen/?page=3#ixzz2BpQX3Bzo
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Las lógicas del telecuidado: La fabricación de la ‘autonomía conectada’ en la teleasistencia para personas mayores | Tesis doctoral

Las lógicas del telecuidado: La fabricación de la ‘autonomía conectada’ en la teleasistencia para personas mayores | Tomás Sánchez Criado

Tesis doctoral presentada en Octubre de 2012 en el marco del POP de Antropología de Orientación Pública de la Universidad Autónoma de Madrid

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Cómic de los iaioflautas

Para celebrar el primer aniversario del movimiento de los Iaioflautas, tal y como comentan en su página web:

“El cómic recorre de la mano de sus protagonistas el territorio que da vida a los @iaioflautas, Alex y Albert; un nieto y un abuelo que descubren juntos el escenario de mayo del 2011. El 15M abrirá las puertas de nuevas formas de interacción, de espacios de reunión, del deseo por traducir una sensibilidad a un lenguaje propio, de la implicación de nuevos seres políticos sin experiencia previa, sin importar la edad, el género o el lugar de pertenencia.

Alex y Albert, comparten aquello que la cotidianidad les obliga, pero la escasez de los tiempos les ayudará a ser quienes nunca se habían planteado ser. Tanto para Alex como para su abuelo Albert, el 15M transforma esa sensación de inconformidad en una postura activa; su proceso de emancipación social les lleva a romper con un tejido supuestamente armonioso que ya no les incluye y del que deben construir un espacio crítico. ¿Lo increíble? que ese espacio crítico que visibiliza unos gobernantes de espaldas a sus ciudadanos es abordado por miles más como ellos, otros muchos con el deseo de organizarse, muchos y variados grupos que saldrán del 15M intentando ser efectivos, abordando temas específicos o solucionando problemas prácticos que afectaban a los grupos sociales más débiles.

El cómic, es una ecuación más de la lectura de la realidad, de los episodios que han acompañado a los @iaioflautas a través de los hashtags que utilizan como corpus de cada una de sus actuaciones: #oppebrots, #joroñaquejoroña, #lacaixaolavida, #huelgadel99 son algunos de los hashtags que han llevado a los @iaioflautas a hacer visible un escenario de injusticia económica, muchas veces señalando el espacio o los agentes que utilizan sus relaciones con el poder para favorecer una posición personal.

Andrea Lucio, ilustradora del periódico La Directa y del cómic, relata la importancia de los registros que circulan en internet sobre los @iaioflautas para la construcción de la historia, los @iaioflautas se han identificado con una narrativa en base al hecho de actuar y twittear en directo cada una de sus acciones. Pero ha sido muy estimulante y de una significación especial todas las historias paralelas que ayudan a entender el espíritu iaiofláutico, las experiencias personales de algunos de ellos durante su vida como @iaioflauta y su vida anterior a la democracia: “Muchos de los @iaioflautas tienen un pasado de resistencia durante el franquismo y esas experiencias son las que les convierten ahora en posibles superhéroes, la experiencia cercana de algo que para nosotros –aún haciendo el mejor intento de abstracción– resulta más lejano.” Esta consciencia o recuerdo de la piel les da ventaja respecto a las prioridades de la lucha social y perspectiva frente al temor del miedo de las generaciones posteriores que hemos habitado la seguridad democrática.

Andrea reconoce en la actitud vital y desenfadada de los @iaioflautas otro estadio frente al momento actual: “tenemos mucho que aprender de nuestros mayores, creo que es ejemplar la relación que consiguen mantener entre la seriedad de la acción y las formas festivas en que se produce la acción. El momento histórico nos devora pero nuestro miedo puede ser utilizado contra nosotros si decidimos vivir en un drama. Vivir con seriedad los acontecimientos se confunde con vivir solemnemente”.

Uno de los síntomas recientes de los iaioflautas ha sido la mayor incursión de personas sin experiencia previa política pero con una clara preocupación por el desmantelamiento del estado de bienestar que habían vivido y por la nítida sensación de que el futuro de sus hijas y nietos les esta siendo arrebatado. La irrupción de este capital humano ha ayudado a que se “repliquen” –como dicen los @iaioflautas– en varias ciudades del estado español y que empiecen a hacerlo en ciudades europeas, esta es una de sus últimas premisas: “replicarse” y saben que para ello deben ser comprendidos.

El cómic, es pues un testimonio y también un ejercicio empático por explicar lo que a sus ojos es hoy en día sentido común. Queremos decidir sobre nuestras vidas”

Para financiar su realización, han abierto un proyecto en Verkami: Aniversario iaioflautas (cómic)

¡Yo ya he hecho mi humilde aportación!

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Las lógicas del telecuidado (cubierta)

Diseño de cubierta para mi tesis doctoral Las lógicas del telecuidado, realizada por Ignacio Serrano

vía Diseño Cubierta Tesis Doctoral – Idea Entintada.